Crecer en la Disfunción

Si creciste en un ambiente disfuncional, o todavía vives rodeado/a de uno, probablemente reconoces esa sensación que se te pega a los huesos de nunca hacer suficiente. No importa cuánto te esfuerces por ser el/la pacificador/a, o quizás por ayudar económicamente tanto como tus posibilidades lo permiten, o por estar ahí emocionalmente para las personas que amas… esa incómoda sensación de no poder llegar a la cima de la montaña para llevar a todos contigo (también conocida como culpa del sobreviviente), puede ser muy difícil de sacudir.

He escuchado a muchos/as de mis clientes hablar de cómo ese sentimiento empeora cuanto más se ven navegando la vida de maneras más saludables que aquellas en las que fueron criados/as.

El éxito que estos sobrevivientes experimentan al haber alcanzado formas más saludables de afrontar la vida que sus familias de origen, lo que a menudo se traduce en una estabilidad emocional y económica que nunca experimentaron al crecer, puede sentirse empañado al ver a sus seres queridos continuar luchando con patrones autodestructivos. Los sobrevivientes a veces sienten (con frecuencia de manera inconsciente) una rabia dirigida hacia ellos por haber sido quienes dejaron atrás ese entorno familiar, quizás incluso con el deseo de ayudar a quienes se quedaron.

Como suelo decirles a mis queridos clientes que se alejaron de familias disfuncionales: Debe sentirse increíble haber llegado tan lejos en la historia de sanación de tu familia. Y es completamente natural querer extender esa ayuda a las personas que sientes más cercanas, a quienes viste sufrir desde muy temprano en tu vida, y que en muchos casos aún siguen luchando.

Algunos de estos queridos clientes han descrito el daño, la toxicidad que dejaron atrás, como algo insuperable —como si estuvieran intentando apagar el fuego de un edificio en llamas con un vaso de agua. Se siente como mucho más de lo que podrían conquistar solos/as.

Si te identificas con esta situación, me gustaría presentarte un término poderoso que puede ayudarte a darle sentido a lo que estás viviendo: Trauma Intergeneracional. Se define comúnmente como el trauma que aparentemente se transmite entre generaciones de una familia.

Los patrones que encuentras a tu alrededor cuando regresas a casa, o cuando estás con las personas con quienes creciste, no ocurrieron de la noche a la mañana. Lo más probable es que no se originaron en tu tiempo de vida. Las dinámicas que ves desarrollarse ante ti son el resultado de generaciones que atravesaron eventos dolorosos y emociones no procesadas.

A través de tu propia reflexión y valentía para enfrentar lo que muchas personas en tu familia antes que tú no pudieron atender, ¡has roto ese ciclo, felicitaciones! Eso es un gran logro para ti y para las generaciones que vendrán.

Con frecuencia soy testigo, durante mis sesiones de terapia, de la pasión que los sobrevivientes de trauma ponen en seguir intentando romper las dinámicas disfuncionales en sus familias de origen.
A todos ustedes: Sé que ayudar a las personas que les importan y aman significa muchísimo.
A los más perfeccionistas entre ustedes: Apuesto a que me dirán que nada se logra sin esfuerzo.
Me gustaría recordarles que, si bien eso es cierto, también es verdad que podemos beneficiarnos enormemente de reconocer nuestras limitaciones. Pueden trabajar en cambiar el patrón y al mismo tiempo recordar que no todo depende de ustedes. A veces lo mejor que pueden hacer es ser amables consigo mismos/as y con el sufrimiento que puede traer el ser testigos del dolor causado por una disfunción que no desaparece, sin importar cuánto se esfuercen por cambiar su entorno y el de las personas que más aman.

Esto no comenzó contigo. Y lamentablemente, tampoco (TODO) terminará contigo. Pero el amor que le das, tu conciencia y tu resiliencia, sin duda están marcando una diferencia. Espero que puedas tomarte un momento para recordar lo difícil que ha sido llegar hasta donde estás, y para sentirte orgulloso/a de eso. 💗