Sentirse Tan Diferente

Si eres inmigrante, o familiar con la experiencia de moverte a través de diferentes normas o planos — culturales, geográficos, emocionales — puede que te identifiques con el siguiente texto.

¿Cómo puede alguien sentirse tan diferente?

Tan vacía.
Tan sola.
Tan lejos.

¿Cómo puede el habitar la misma Tierra
Sentirse a veces tan ajeno,
Ser una experiencia tan distinta?

Extrañaba los momentos cálidos del hogar donde creció.
Su hogar siempre se había sentido tumultuoso — pero al menos la gente quería estar cerca, conectar.
En su nueva ciudad (¿hogar? ¡jamás!), su apartamento siempre se sentía tan grande, tan vacío, tan carente. Extrañaba el ruido de allá en su casa.
El tráfico.
La forma en que siempre tenías que estar alerta, siempre “encendida” — cuando cruzabas la calle, cuando llegabas al otro lado, cuando te subías al bus, mientras ibas en el bus… pero también recordaba las sonrisas cálidas, las risas fáciles, los extraños que ofrecían las historias de sus vidas en cuanto tenían una apertura.
Con ánimo de sacar nada más de ti que una sonrisa, un momento compartido, un intercambio.
¿Y los no-extraños? Bueno, ellos ya conocían toda la historia de tu vida, por supuesto. Habían estado contigo mientras ocurría; no se habrían perdido de nada.

Se preguntaba si todo había valido la pena.
Si el espacio, la soledad, las mayores ganancias… realmente la ayudaban a sentirse realizada. O más conflictuada.

Gran suspiro. Alta Space Needle
Volunteer Park
Molly Moon’s
Cal Anderson

Todo a la misma vez y en ningún lugar al mismo tiempo,
Miraba a través de su ventana hacia la noche más oscura
Estando en todas partes y en ninguna
Yendo y volviendo
Flotando eternamente hacia arriba, hacia abajo,
De lado
Y una vez más,
            atrapada en el medio, sin fin.