¿Qué Es Lo Que Extrañamos?

Cuando algo (ya sea una relación, un momento con alguien, unas vacaciones, un trabajo, un capítulo de nuestra vida) llega a su fin… ¿qué es lo que extrañamos?

¿Extrañamos los momentos que vivimos durante ese período de tiempo? A veces es fácil recordar pasajes de tiempo, interacciones, como si fueran partes de una película. Secuencias con un comienzo, un desarrollo y un final definidos. Colores, movimientos, aromas, palabras, risas, ceños fruncidos… nuestra mente se aferra a los registros que fue guardando para nosotras mientras vivíamos, atrapadas en el momento.

¿Y por qué nos ponemos tristes? ¿Por qué aparece la nostalgia?

Me pregunto si lloramos el conjunto de eventos que no volverán a ocurrir de la misma manera que ocurrieron. Especialmente si los recuerdos son de momentos con otras personas, y resulta que los traemos a la mente cuando estamos solas — duelen de una manera particular, porque nuestros cerebros están diseñados para la conexión. Por ejemplo: si eres latina, como yo, quizás sabes lo fácil que es sentir la distancia física de tus seres queridos cuando no están cerca. Aún más cuando se vive dentro de una cultura con normas muy diferentes en cuanto a expresar amor y afecto.

“¿Por qué me pongo tan triste extrañando a mi ex? Si fui yo quien terminó la relación, ¿por qué no puedo dejar de llorar?”

Cuando un capítulo de nuestra vida termina, incluso si fuimos nosotras quienes decidimos que tenía que acabar, es absolutamente normal sentir un dolor intenso y llorar esa pérdida por lo que puede parecer demasiado tiempo. Extrañamos la versión de nosotras mismas que éramos con esa persona: las risas, los chistes internos, el contacto físico… los sueños que no llegaron a materializarse, los planes de vida que decidimos dejar ir.

Si tu corazón está pasando por eso, no intentes aplicar ninguna lógica a tu dolor: simplemente déjalo ser. Abraza tu pérdida y recuérdate que sabes por qué estás dando ese paso. Date mucho espacio para estar triste, para llorar, sosténte con ternura como una manta cálida y recuerda: las rupturas también son una forma de pérdida. Tienes derecho a llorar, está bien estar triste.